HISTORIA DEL CAFÉ EN HONDURAS

HISTORIA DEL CAFÉ EN HONDURAS

La historia del café en Honduras, se remonta hacia el año de 1835.

El país venía cultivando el café desde años anteriores, como una alternativa a la industria minera hondureña, que era bastante importante por entonces. Igualmente ocurría con la producción del añil, que era un sector de alto impacto en el mercado Europeo.

Se supone que el año en que el café comenzó a ser parte de la tradición hondureña es en 1801. Por entonces, Ramón de Anguiano, quien era el Gobernador Intendente de la Provincia de Honduras, registró algunas noticias sobre el cultivo de esta planta en un informe. A pesar de que no existe una fecha exacta, se estima que el año oficial en el que se masificó la cosecha de esta planta fue en 1835.

Lo que se desconoce aún es como fue introducido el café en el país y cómo se iniciaron las primeras plantaciones. Según informa Pompilio Ortega, quien estaría a cargo del primer Boletín del Comité Nacional del Café, los granos de café llegaron desde Costa Rica, gracias a los buhoneros.

Más de 2.800 kilómetros cuadrados de cultivo de café
Hoy en día, la producción del café en Honduras es compleja, debido a que el 80 del territorio del país, se caracteriza por ser montañosa. En cambio, los valles han sido el territorio donde se asientan las poblaciones sociales, lo que les permite tener mejor acceso a los recursos naturales y contar con mejores condiciones salubres.

De manera que en lo que se conoce como el relieve topográfico, esto representa un gran factor que limita la producción del café. A esto se le agrega el modo en que los climas y las alturas tienen impacto sobre la calidad final del café. Pese a esto, se estima que a nivel nacional, Honduras cuenta con 280 mil hectáreas de café.

Algunas de sus regiones donde se realiza esta explotación agrícola son Santa Bárbara, Copán, La Paz y El Paraíso. En el momento, el café representa alrededor de la mitad de las exportaciones que efectúa el país, la cual suele ser enviada a Europa. El 50 de la producción nacional es enviada a dicho continente; todo esto se debe al trabajo de más de 89.000 caficultores.